El Barca sigue a un ritmo impresionante cuando apenas llegamos al cierre del mes de septiembre. Autor: Tomada de As Publicado: 26/09/2026 | 09:55 am
El Barcelona de Hansi Flick ha completado el primer tramo de la 2026-27 como un fenómeno meteorológico imposible de clasificar: ocho partidos oficiales, ocho victorias, 36 goles a favor y solo siete en contra en la Liga. No es un buen arranque. Es un huracán con nombre propio, y nadie sabe todavía hacia dónde se dirige ni quién será capaz de detenerlo.
Los números, leídos en frío, parecen un error tipográfico. 31 goles en siete jornadas de LaLiga —una media de 4,2 por partido— convierten a este Barça en el segundo equipo más goleador en el arranque de la historia del campeonato español, solo por detrás del Sevilla de 1940-41, que firmó 40. Cada partido es una apisonadora: 0-5 al Elche, 5-0 al Valencia, 5-2 al Rayo, 7-2 al Racing, 3-1 al Sevilla. No hay margen para el respiro, no hay lugar para la piedad. El huracán no negocia.
El hombre que aviva el vendaval tiene nombre brasileño. Raphinha suma 12 goles en siete jornadas de LaLiga, una cifra que supera el mejor arranque de Leo Messi (11 en 2017-18) y que lo deja a un solo gol del récord histórico de Cristiano Ronaldo (13 en 2014-15). El brasileño, reconvertido a ‘9’ por Flick, ha firmado dos hat-tricks consecutivos, ha marcado de cabeza, con la derecha y con la izquierda, y acumula 14 goles en ocho partidos oficiales, un promedio de 1,75 por encuentro. Su cifra es tan descomunal que supera a los 11 goles combinados de Mbappé, Vinicius, Bellingham y Diomande. Raphinha no compite con los mortales. Compite con la historia.
Lo que hace aún más aterrador el huracán es que no depende de un solo hombre. Lamine Yamal, Fermín, Adeyemi, Cancelo, Gabriel Jesus y Pedri han visto puerta en este arranque, y el equipo ha mantenido la mejor racha de partidos consecutivos marcando en la historia del club: 53 en todas las competiciones. En defensa, los de Flick también aprietan: solo han recibido 51 disparos a puerta en siete partidos, siete por encuentro, mientras el Real Madrid ha concedido 89. La posesión (68 por ciento), las asistencias (24) y la efectividad goleadora (26 por ciento) son las más altas de la Liga.
Flick, el arquitecto de esta máquina, ha superado ya a Pep Guardiola y Luis Enrique en su primer tramo como técnico culé: 63 victorias en sus primeros 80 partidos de LaLiga, el mejor registro histórico del club en ese punto. Con 354 goles en 125 partidos entre todas las competiciones, su promedio goleador (2,83) solo es superado por Helenio Herrera, Luis Enrique y Daučík. El alemán no ha venido a reconstruir. Ha venido a arrasar.
Y ahora llega la fecha FIFA, ese paréntesis incómodo que interrumpe el huracán justo cuando más rugía. Tres semanas sin partidos, tres semanas para que los rivales respiren, se reagrupen y busquen respuestas que no tienen. El Real Madrid, a seis puntos, con un Mbappé que suma siete goles pero un equipo que no encuentra el juego; el Atlético, a cinco, con las heridas de un verano convulso. Ninguno parece preparado para detener lo que se avecina. Cuando el huracán culé regrese a los campos, la pregunta no será quién lo detiene, sino quién sobrevive a su paso.
