El grupo Moncada ha marcado a generaciones de cubanos. Autor: Cortesía de la fuente Publicado: 15/10/2026 | 09:47 pm
Muchos son los títulos que, pertenecientes al repertorio de la agrupación Moncada, la mayoría de los cubanos recuerda. Incluso los de generaciones más jóvenes y no ya la de los años 70 que la vio nacer, pues siempre su director fundador mantuvo viva la esencia en voces y ejecuciones jóvenes.
Tras su fallecimiento, su hijo Jorge Enrique, asume las riendas. Pianista, compositor—aunque no muestre su obra al público—, arreglista y productor musical, desea respetar la tradición marcada por su progenitor y a su vez, impregnarle el resultado de su manera de concebir la música en el tiempo que le ha tocado vivir.
«Para mí, sin duda, ha sido una gran responsabilidad. Es un gran peso que llevo sobre mis hombros y a la vez, estoy sobre los hombros de gigantes. Moncada es una agrupación que tiene más de 50 años de música, de creación, de obra. Es un honor asumir la dirección tras la muerte de mi padre, pero a la vez es una gran responsabilidad», expresó.
Luego de concluir sus estudios de piano en la Escuela Nacional de Arte, Jorge Enrique tuvo varias experiencias musicales como pianista e incluso como productor musical de otros artistas. Al mismo tiempo, asumió los teclados de Moncada, formación de la que se siente parte desde mucho antes de nacer, teniendo en cuenta el rol que desempeñaba su padre y la pasión que compartió con su madre.
«Yo siempre tengo inquietudes de muchos tipos. Mi única motivación es vivir para el arte, crear. Y Moncada para mí es una gran oportunidad donde puedo expresarme de una forma libre. No pensé que fuera un camino predeterminado, sino que se abrió ante mí como un regalo que se me presentó en la vida.
«También cursé dos años en la Facultad de las Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual porque me interesa mucho explorar otras ramas artísticas además de la música, como es el cine.
«Si me preguntas, aun sabiendo la responsabilidad que asumo, me siento muy cómodo en Moncada porque somos como una gran familia. Todos somos jóvenes porque eso mi padre desde el primer momento siempre lo tuvo claro. Esta agrupación debía ser un grupo de jóvenes y para jóvenes.
«Nos respalda una obra valiosa que generaciones anteriores a la mía conocen bien, pero creo que los que tienen mi edad o son más jóvenes pueden disfrutarla igual, sobre todo porque nos interesa reinterpretarla desde una visión más actual».
Este viernes 16 de octubre Moncada ofrecerá un concierto en el Museo Nacional de la Música como parte de un espacio habitual los terceros viernes de cada mes. Y el próximo 30 de octubre será en El Diablo Tun Tun a partir de las 9 de la noche.
«Moncada tuvo muchos formatos a lo largo de su historia. Empezó como un grupo de folclor latinoamericano con instrumentos novedosos, incluso. Mi papá tocaba un bombo legüero, por ejemplo, y quizás algunos lo recuerden.
«Fue de los primeros grupos en Cuba que usó el sintetizador y las cajas de ritmo, y eso en los años 80, 90 también sorprendió. Entonces, siempre se ha ido transformando. Actualmente el formato de Moncada es parecido al del rock, Hay bajo, guitarra eléctrica, saxo, teclados, batería… Y con los arreglos nuevos de los temas conocidos, el público podrá sentir ese frescor.
«No nos gusta encasillarnos en una sola manera de hacer música. Nuestras presentaciones son muy variadas, y podrán satisfacerse todos los gustos. Este viernes, por ejemplo, el programa comprende temas de Patricio Amaro, de Gerardo Alfonso, de Lilí Martínez, de mi padre, de Arsenio Rodríguez, de Juan Formell, de Israel Rojas, de Edesio Alejandro, de Alexander González, de José Antonio Quesada, de Donato y Estéfano, de Gianluca, entre otros.
«Aspiramos a colocarnos en una peña habitual en la Casa de la Música de Galiano y para ello también queremos aliarnos con la Federación de Estudiantes Universitarios, para que sus miembros disfruten de la ocasión a través de un cover diferenciado. Es que vale la pena que la gente joven, que al final es el público que siempre ha tenido Moncada, descubra esta nueva faceta. Una mezcla perfecta entre recordar y descubrir».
