Yamilé Ramos Cordero, primera secretaria del Comité Provincial el Partido Comunista en Pinar del Río. Autor: Evelyn Corbillón Díaz Publicado: 10/07/2026 | 07:53 pm
PINAR DEL RÍO.— No son pocas las personas que, por estos días, se preguntan cuáles fueron, de manera concreta, los resultados de esta provincia para ganar la sede del acto nacional por el 26 de Julio, aniversario 73 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en medio de un momento duro para la Patria, tal vez de los más retadores en los años de Revolución. Es una interrogante inevitable en tiempos tan desafiantes para todos los cubanos, de Oriente a Occidente.
Bien lo sabe la integrante del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y primera secretaria de la organización en Vueltabajo, Yamilé Ramos Cordero, quien lidera un territorio de gente noble y consagrada, pero también una provincia que, como Cuba, sufre hoy los efectos crueles, inhumanos y desmedidos del bloqueo estadounidense: apagones, carencias materiales de todo tipo, impactos en los indicadores de salud, planes incumplidos en la agricultura y en la industria, un curso escolar ajustado a las posibilidades reales… un día a día que ha sido muy difícil para el pueblo cubano en general.
Quizá, por eso, las primeras palabras de Yamilé, una ex dirigente juvenil que no ha perdido el aliento de esos años, son para el pueblo, su pueblo, su gente, los hombres y mujeres del campo y la industria, los de la ciencia y el arte, los de la cultura y el deporte, los niños, adolescentes y jóvenes de la provincia más occidental de nuestro país.
Así, afirma, sin reparos, a Juventud Rebelde, que, al otorgarles la sede por el Día de la Rebeldía Nacional se está reconociendo la labor del pueblo pinareño. «Uno tiene que sentirse acompañado, y este es un pueblo que acompaña, que responde, que trabaja; por eso, y otras muchas razones, hay que agradecerle siempre, por dar lo mejor, por comprender, por seguir siempre adelante», asegura.
Sabido es por mis coterráneos y por los cubanos en general que, a lo largo de su historia, Pinar del Río ha pasado de ser la «cenicienta» del país, con todos los tragos amargos que eso conllevó para el pinareño, hasta que, nos propusimos colocarnos a la vanguardia, y lo logramos; como también logramos desterrar el estigma de que éramos una provincia conocida solo por su tabaco, el mejor, pero no lo único, porque, aunque estamos orgullos de ese posicionamiento, somos más.
No ha sido un camino fácil, si no obra de muchos, de casi todos, día a día. Hoy, Vueltabajo expande su orgullo, y su pueblo lucha por su desarrollo y el bienestar de sus hijos, con las mismas garras del único pentacampeón olímpico: el gigante de Herradura, Mijaín López. Paradigma de los pinareños y Cuba entera.
A ello se suma —reconoce Ramos Cordero— la participación, el protagonismo, y la capacidad de respuesta que han tenido para levantarse, ante las afectaciones provocadas por los eventos hidrometeorológicos y la crisis prolongada a partir del recrudecimiento del bloqueo y de causas internas que periódicamente han sido evaluadas; y, en estos últimos tiempos, para sobreponerse al negativo impacto de la contingencia energética.
Este justo elogio devenido reflexión oportuna, marca el comienzo del diálogo con la Primera Secretaria del Partido del Comité Provincial del Partido en Pinar del Río, quien, insiste, para que no haya espacio a la duda: la sede es el reconocimiento a esa proeza de los hombres y mujeres de esta tierra. Sin embargo, el esfuerzo se traduce en resultados concretos y muchas veces, por cotidianos, no se valoran en toda su dimensión. Aunque no hay tiempo para vanagloriarse, sino para seguir trabajando, hacer mucho más.
—¿Qué sectores llevaron a que la provincia sea merecedora de la sede por el Día de la Rebeldía Nacional?
—No sería justo mencionar un sector por delante de otros; son tiempos en los que todos aportan desde sus puestos de trabajo, desde sus responsabilidades en la comunidad, en los centros, en los hogares…
«Educación, por ejemplo, no tiene buenos resultados solo en el último periodo. Los educadores pinareños han sido capaces de mantener estabilidad en todas las tareas y misiones que tiene el sector, tanto en la calidad del proceso docente educativo como en la cobertura docente, gracias al número de estudiantes que se forman cada año en carreras pedagógicas.
«Después del paso del huracán Ian (septiembre de 2022) y con el apoyo del Gobierno y de otras entidades, nuestros educadores han recuperado cerca de 500 escuelas que, en estos últimos cuatro años, han sido afectadas por eventos hidrometeorológicos. Recordemos que ese fenómeno meteorológico devastó cerca del 80 por ciento de la infraestructura educacional de la provincia.
«Se han construido 27 casitas infantiles y se ha avanzado en la superación, en la formación de maestros y profesores, así como en el vínculo con las escuelas del Plan Turquino, en las que laboran educadores que todos los días se trasladan hasta estas zonas de difícil acceso».
—¿Y cómo le ha ido a la Educación Superior?
—La Universidad de Pinar del Río Hermanos Saíz Montes de Oca acaba de graduar más de 1 000 estudiantes en 32 carreras, quienes serán profesionales que estarán a disposición del desarrollo económico, político y social de la provincia, una fuerza imprescindible para impulsar los planes presentes y futuros. Más de 160 de ellos obtuvieron título de oro, lo cual habla de la calidad, de la entrega y la calidad de los alumnos, pero también de un claustro de profesores que ha dado su mayor aporte.
«La Universidad de Ciencias Médicas, igualmente, destaca por la participación de sus estudiantes en las tareas de impacto de la provincia y en la superación de sus docentes; una debilidad señalada en otros momentos, que hoy es un logro, pues avanzan en la formación doctoral, de maestrías, así como en el proceso de acreditación de sus carreras».
—¿Podemos hablar también de avances en un sector tan sensible como la Salud Pública?
—Pinar del Río mantiene este año una tasa de mortalidad infantil por debajo de cinco por cada mil nacidos vivos. Varios municipios han logrado durante períodos prolongados mantener ese indicador en cero, al igual que las muertes maternas. Ello es fruto del trabajo, en primer lugar, de quienes laboran en el sector, pero ha estado acompañado por otras muchas entidades que intervienen.
«Además, se reconoce la labor del médico y la enfermera de la familia, y se ha logrado mejorar los servicios, sobre todo en el hospital provincial Abel Santamaría Cuadrado, en el oncológico Tercer Congreso, y en el pediátrico Pepe Portilla, donde se ejecutan acciones constructivas. Lo hemos asumido con empresas privadas y estatales que al cierre del año concluyen con utilidades».
«La provincia tiene un incremento del embarazo en la adolescencia y del bajo peso al nacer; en ambos indicadores se trabaja de forma coordinada para atender de manera multisectorial y transversal esta problemática que deviene un desafío urgente. No estamos ajenos a las grandes limitaciones de recursos ni a la necesidad de lograr mejores mantenimientos constructivos; sin embargo, debemos destacar la activa participación de los trabajadores en su rol principal, el de prestar servicio de calidad, porque no en todos los lugares las cosas están bien y hay muchísimos asuntos por resolver y por transformar».
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Le comento a mi entrevistada que ha habido un repunte en la agricultura. La Primera secretaria del Partido evoca, ahora, los días tristes tras el paso de Ian, cuando casi 10 000 casas de cura de tabaco quedaron en el piso. Detalla que los trabajadores de la Agricultura, los campesinos, los forestales, han laborado día y noche para levantar más de 7 000 estructuras y, de esa manera, garantizar las campañas tabacaleras, cuyos planes deben seguir creciendo.
«La agricultura en Pinar del Río moviliza a muchas personas, a familias completas, y este es uno de los sectores que más rápido ha ido borrando las huellas del huracán Ian. En los últimos años, han aumentado las áreas de siembra, la cantidad de tierras que se han entregado en usufructo, incluyendo las que ahora gestionan los organismos como autoconsumos. También existe un crecimiento en las tierras destinadas al arroz, al cultivo del tabaco y se evidencia un crecimiento en los volúmenes productivos.
«Sin embargo, esos resultados todavía no se constatan en el plato de los pinareños, no se satisfacen las necesidades de las personas, el objetivo primero y final del sector. No obstante, hoy, lo que se comercializa, proviene de nuestros campos; hubo un tiempo en el que lo que se vendía en los mercados venía de otras provincias.
«Igualmente, parte del arroz que consumimos es producido aquí, también el frijol; a la vez, que hay un incremento en la producción de maíz… Además, este año se hicieron buenas campañas de tomate y de cebolla. Se siembra más arroz, no solo por el encadenamiento con los vietnamitas, sino porque hemos entregado más tierras en usufructo.
«En el caso de los forestales hay que resaltar su papel en la tala de árboles y extracción de la madera desde bosques intrincados; también su labor en la reforestación y en el enfrentamiento a los incendios, en su mayoría ocurridos en la zona montañosa de la provincia.
«Resaltan los frutos de la apicultura, cuyos compromisos se cumplen al 75 por ciento. Detrás de esa producción de miel, hay hombres consagrados que se mueven hasta sitios distantes, que trabajan en condiciones difíciles y poseen altos niveles de especialización en esta actividad.
«Hay otras producciones en la Agricultura que no muestran resultados del todo favorables, a partir de las limitaciones de recursos y combustibles. Hoy se cumple, aproximadamente, al 90 por ciento los planes de producción de huevo, insuficiente para hacer ventas liberadas y tener estabilidad en el mercado a precios más baratos, pero hay una producción que obedece a la experiencia, al conocimiento y al esfuerzo que hacen los trabajadores de este sector».
—Hoy, Pinar del Río no tiene ninguna industria cerrada y logra importantes encadenamientos con el sector no estatal. ¿Cómo son posibles resultados como estos dentro del sistema empresarial?
—Cuando se hace un balance de los resultados integrales de la provincia, resalta el sistema empresarial con entidades de la Agricultura, la Industria Alimentaria, la de las Industrias y las de Energía y Minas. Consideramos que han sido de las empresas que más resultados vienen logrando con la implementación de diferentes medidas que les permiten aprovechar sus recursos humanos, la infraestructura, las capacidades productivas que tenemos instaladas y encadenarse con el sector no estatal.
«Eso ha sido fundamental para buscar las materias primas y el resto de los insumos necesarios para mantener la producción, aunque todavía no están en el nivel que quisiéramos ni al alcance de toda la población por los precios que tienen algunas de ellas; pero, sí, es una realidad, hoy no tenemos ninguna industria cerrada y eso es importante. Y todas están produciendo a través diferentes vías, todas cubren el encargo social que tienen.
«Es verdad que no podemos acceder a todas las producciones por los precios que tienen, pero ello es lo que ha permitido subsidiar, cubrir y asegurar el encargo social de cada una. Por ejemplo, el Combinado Lácteo tiene que asegurar millones de pesos para cubrir la producción del yogur de los niños intolerantes a la leche, el de la merienda escolar, la leche de los niños de cero a dos años fundamentalmente…
«¿Cuánto más podemos hacer? Tenemos muchas reservas: hoy mismo se deja de recoger un volumen importante de leche por no tener las condiciones energéticas para acopiarla en todos los lugares donde se produce. El macizo lechero, donde se localizan los mayores productores, está muy cercano a las costas, distante de las cabeceras municipales, y ese factor limita el empleo de otras alternativas, como un triciclo o un carro de tracción animal. Además, lo impide el estado de los caminos.
«No obstante, buscamos otras variantes. Hemos evaluado cómo podemos instalar un panel fotovoltaico a un tanque de leche que nos permita conservarla con calidad, durante un período de 30 o 40 horas, de modo que se pueda acopiar la mayor cantidad de leche posible, pero haciendo menos recorridos y acortando los tramos.
«Existen ejemplos positivos de encadenamientos de la Empresa Cárnica, o de La Conchita, industria insigne de la provincia y que ha logrado exportar una parte de sus productos que son demandados en el mercado internacional. La industria alimentaria, la Empresa de Bebidas y Refrescos también incrementan sus producciones a través de los encadenamientos productivos. Esta última no solo vende en frontera, sino que exporta.
«A veces pensamos que, porque en estos lugares hay determinada estabilidad en la producción y se han mejorado los salarios, todo está bien, pero no es así. Sus trabajadores tienen que realizar un esfuerzo extraordinario todos los días, pero prima el sentido de pertenencia. Muchos de ellos comenzaron su vida laboral en estos centros y aún permanecen en ellos, ya con la edad de jubilación. Esa convivencia del ímpetu de los nuevos que llegan y la experiencia de los que han recorrido un largo camino, pero no desisten, contribuye a que puedan enfrentar los retos».
—Dentro del sector electroenergético también resaltan acciones novedosas en la provincia. ¿Cuál ha sido la estrategia?
—Es un sector lleno de héroes anónimos. De esos que, día y noche, en el momento que se les necesiten, a veces sin tiempo para el descanso, se encargan de la revisión de las redes, de los detalles, de puntualizar todo cada vez que un ciclón deja por tierra la infraestructura eléctrica de la provincia.
«Ahora mismo estamos, como parte del programa para transformar la matriz energética, en la ejecución y montaje de parques fotovoltaicos. Disponemos de cuatro parques construidos; ya todos están aportando energía, tres de 21,8 megawatts y un parque de cinco megawatts. Se ha trabajado con mucha entrega, seriedad, precisión; se ha hecho un esfuerzo extraordinario, y la mayoría de los parques los hemos construido en tiempo récord, bajo lluvia, bajo sol.
«También ha sido una oportunidad para nuestros trabajadores eléctricos y de las construcciones, porque han aprendido, han alcanzado un nivel de experiencia que nos ha permitido ser más ágiles en la construcción de los últimos.
«Estos cuatro parques aportan a la provincia unos 68 megawatts (MW) cuando más intenso es el sol en el horario del mediodía. Pinar tiene también una capacidad instalada de unos 18 MW aproximadamente de parques que se habían construido en un proceso anterior. De esos, hoy están aportando alrededor 11 MW. O sea, estamos cerca de los 80 MW de generación por energía fotovoltaica».
—Aunque mucho no lo saben, hace un mes los pinareños están haciendo uso de toda la energía que generan sus parques fotovoltaicos…
—Fue una decisión del Ministerio de Energía y Minas. Gracias a ello, la energía que tenemos en el horario del día proviene de nuestros parques fotovoltaicos. Hay jornadas en las que el sistema electroenergético está más debilitado, días de lluvia, otros muy nublados; pero ya hemos tenido algunos días en los que logramos que todos los circuitos tengan energía en algún momento, y algunos hasta una segunda vez, en la misma jornada. Por supuesto, esto no nos complace todavía, la satisfacción llegará cuando tengamos corriente todo el día o al menos la mayor parte, pero consideramos que son pasos importantes que se vienen dando.
«Porque lo cierto es que, si no existieran los parques fotovoltaicos, no tendríamos ninguna energía. Hay otras provincias que en estos momentos tienen entre 30 y 40 horas de afectación, como mismo las tuvimos nosotros en otros momentos. Sin embargo, nos acompaña el desafío de seguir organizando en Pinar del Río cómo se distribuye esa energía, revisar la planificación en el despacho eléctrico provincial, en tanto hay otras acciones de mantenimiento y de recuperación que debemos desarrollar para continuar gestionando la energía e ir disminuyendo las horas de afectación».
—Hablemos del tabaco de las vegas pinareñas, un producto que destaca no solo por tradición e historia, sino por su calidad y exquisitez ¿Cómo le va en la actualidad a este importante sector?
—Es imposible hablar de Pinar del Río sin hacer un aparte en nuestra conversación para hablar del sector tabacalero de la provincia, esa producción que nos distingue, no solo por la calidad de sus hojas, sino porque es tradición, compromiso y abnegación de muchos hombres, mujeres, jóvenes y familias enteras, con amplia experiencia, que solo saben de este cultivo hasta la raíz, sino y, sobre todo, que lo aman y lo defienden.
«Tras el paso del ciclón, paulatinamente, las áreas de siembra han crecido y nuestra aspiración con la actual campaña tabacalera es superar las 12 000 hectáreas. Para eso, es preciso asegurar la construcción de todas las casas de cura necesarias, los equipos de riego y, poco a poco, llegar a las 20 000 hectáreas que un día se sembraron en esta provincia.
«El Grupo Empresarial Tabacuba se esfuerza para acercar los medios a los productores, que es cierto que los pagan con su dinero, pero existe un beneficio. Se han creado las tiendas para los tabacaleros con equipos y recursos que mejoran las condiciones de vida de las familias.
«El Grupo también ha asumido asuntos que favorecen al territorio desde el punto de vista social, como la donación de leche en polvo para los niños, la entrega de carros fúnebres…; los productores llegan con donativos importantes hasta los hogares maternos, los de ancianos y escuelas de las distintas comunidades, y varias empresas de tabaco apadrinan salas del hospital Abel Santamaría Cuadrado y de los territorios».
—¿Por qué este impacto no se aprecia con mayor fuerza en los municipios, como aseguran algunos vueltabajeros?
—Contradictoriamente, la situación financiera de las empresas tabacaleras no es positiva. Hoy nueve de las entidades de la provincia tienen pérdidas. Cuando una empresa incurre en pérdidas, no contribuye al presupuesto del territorio, porque no tiene qué aportar, no tiene dinero. Actualmente, el Grupo hace un análisis para ver cómo logra renegociar esas deudas con el banco, y establecer los mecanismos para recuperarse.
«Como prioridad urge un trabajo al detalle en la preindustria, donde se beneficia el tabaco, el control de las mermas, las medidas de seguridad y protección. Aquí también pesan la preparación, la profundidad de las comisiones de compra. Es una contradicción que las empresas que más producen en Pinar del Río, donde está la mayor riqueza de Vueltabajo, no tengan hoy una mejor situación en el orden económico.
«Si fuéramos a hacer un señalamiento al sector tabacalero, tendría que ver con las herramientas que emplean para conducir y controlar la actividad económica, que no son positivas. No obstante, se reconoce su activa participación y apoyos incondicionales en la vida de cada uno de los municipios. Por ejemplo, tras el paso de Ian, Tabacuba recuperó las viviendas dañadas de todos sus trabajadores».
—Entramos en la recta final de esta conversación. Por eso, le pregunto: ¿Cuáles son los principales desafíos que tienen por delante los pinareños y quienes tienen la misión de dirigirlos y encauzarlos por buen camino?
—Pinar del Río también trabaja con ahínco en el sector de las comunicaciones, de manera que pueda satisfacer las demandas de sus pobladores con los servicios de telefonía fija, móvil y de datos. La instalación de sistemas fotovoltaicos que den respaldo a las radiobases y garanticen las comunicaciones en los municipios es, en estos momentos, una prioridad que se va concretando, gracias a los ingresos generados a partir de las medidas adoptadas por Etecsa para el cobro de sus servicios y la actualización de las tarifas.
«Otra de las grandes deudas es cumplir el plan de construcción de viviendas, pues no pocas familias han crecido en una casa, sin todas las condiciones. Aunque la mayoría de los casos pendientes pertenecen a las afectaciones de Ian, aún hay casos sin resolver de eventos anteriores, ocurridos en la primera década de los 2000 y que no han sido resueltos. El camino está en la producción local de materiales de la construcción, que demanda de más esfuerzos y miradas que aporten soluciones.
«También tenemos que encontrar las reservas que quedan en la captación de ingresos y en las acciones de control fiscal, aun cuando la provincia alcanza la condición de superávit, con cuatro municipios superavitarios y el resto que disminuye el déficit fiscal».
—Recientemente, el Consejo de Ministros trazó una hoja de ruta para implementar transformaciones económicas y sociales, aprobadas por la Asamblea Nacional del Poder Popular. ¿Cómo las han asumido en la provincia?
—Para nosotros la implementación de las transformaciones es una prioridad, y no hablo de palabra, sino de acción concreta y responsable como exigen el momento y las medidas que se implementarán; y para lograrlo, la preparación de los cuadros empresariales y las estructuras de Gobierno ha sido fundamental. Hay una cuestión esencial que le corresponde al Partido: velar porque todas las partes cumplan con la misión que les corresponde, que se haga bien el trabajo y con mucha sensibilidad.
«A veces nos conformamos con una norma, una ley, porque está establecido. Pero, nosotros estamos obligados —tenemos y debemos— a ir más allá, llegar hasta la particularidad, a cada uno de los seres humanos y sus condiciones. En eso reside la esencia de las transformaciones aprobadas.
«Hay cosas que no pueden esperar en este proceso de transformaciones. Los niños, los adolescentes, los jóvenes, los hombres y mujeres, nuestros ancianos, en situación de desventaja social por razones diversas, no pueden esperar. Ese adulto mayor que vive solo, la madre soltera de tres o cuatro hijos, la familia en situación de vulnerabilidad… ellos no pueden esperar. Creo, sin ninguna duda, que ellos son nuestro punto de partida y de llegada; que hacía esos grupos sociales debemos dirigir las principales acciones y, sobre todo lograr que la población sienta un cambio, que vea un beneficio.
«No será fácil, lo sabemos; pero, con el concurso y la activa responsabilidad de todos, entiéndase el Partido, los CDR, los jóvenes, la FMC, la CTC, las instituciones y organismos del Estado y el Gobierno; y, en particular, el barrio, la comunidad… podemos alcanzar nuestras metas, procurar resultados que se traduzcan en bienestar. Está claro que, para distribuir riquezas, el país tiene que desarrollar su economía y desatar las fuerzas productivas. Es la base».
—Podríamos afirmar que los pinareños ya están celebrando el 26 de Julio. ¿Cómo lo están viviendo? ¿Qué motivos los animan camino a las celebraciones nacionales?
—Pinar del Río es todo movimiento. No hay un solo rincón que no se limpie, engalane, donde no se redoblen esfuerzos. No hemos contado con todos los recursos para garantizar en los últimos tiempos la recogida de desechos en la ciudad; pero, ahora, se han movilizado los trabajadores de todos los sindicatos que ya venían aportando en los órdenes productivos y de apoyo a los centros asistenciales. Igualmente, se han realizado alianzas con empresas privadas y la ciudad va quedando más limpia.
«La fecha resulta también motivo de aliento y de empuje renovados para no detenernos ni un segundo en la preservación de metas alcanzadas y en el logro de objetivos pendientes. Trabajamos para cumplir las producciones que tenemos comprometidas, seguir mejorando los servicios de salud y educación; así como también para llevar a otro nivel de calidad las condiciones de nuestras instituciones culturales y deportivas, y continuar buscando alternativas en los municipios a problemas sensibles como los del abasto de agua, de conjunto con el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y, sobre todo, esforzarnos más en la producción de alimentos.
«La sede del 26 en el año del centenario de Fidel constituye un compromiso mayor por la cercanía del Comandante en Jefe con la provincia, por su constante preocupación ante el impacto de los ciclones, por haber estado aquí en tantos frentes como la Revolución Energética y la Voluntad Hidráulica. Además, por tener sus raíces en esta tierra.
«No vemos el 26 de Julio como un reconocimiento al trabajo del Partido y del Gobierno. Este es un 26 de Julio del pueblo. Porque las mayores batallas las libra todos los días el pueblo: la maestra, los combatientes de la Revolución, los militantes del Partido en las comunidades, los integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y el Ministerio del Interior en un período decisivo en la defensa de la Patria, el médico, el constructor, el trabajador de Comunales, el de Acueducto, el del sector no estatal, el niño, la mujer trabajadora, el estudiante, el artista…, todos. A ellos pertenece este reconocimiento».
—Como representante del Diario de la Juventud Cubana no puedo obviar que, en varias ocasiones ha hablado de las nuevas generaciones y su participación en sectores y tareas estratégicas. ¿Cómo valora usted el papel de la juventud pinareña? ¿Cuánto le aportó a la bien ganada sede del 26 de Julio?
—La fuerza, el empuje y los deseos de hacer de las nuevas generaciones ha acompañado cada proceso, iniciativa y tarea emprendidas en la provincia. Los más nuevos son protagonistas desde el barrio, las escuelas, centros de trabajo, desde la Unión de Jóvenes Comunistas, las organizaciones estudiantiles, los movimientos juveniles, desde el arte y la creación con una vanguardia artística de lujo en la Asociación Hermanos Saíz.
«En el caso particular de nuestra provincia, tenemos el compromiso de divulgar más la obra de los hermanos Luis y Sergio Saíz Montes de Oca. Pero también tenemos que ser capaces de escuchar a esos jóvenes y de crearles las condiciones en cada centro de trabajo y estudio, para que tengan sus proyectos de vida y profesionales en este país. Tienen los jóvenes la hermosa y retadora responsabilidad de asegurar la continuidad de la Revolución.
«Es esencial que propiciemos espacios de construcción colectiva, con su protagonismo, con sus ideas, con su alegría, con su entusiasmo y con sus ganas de hacer; esta obra inmensa que nos legó nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, es del pueblo y para el pueblo, es de los jóvenes y para los jóvenes.
«Se impone pensar y actuar juntos, que les demos las oportunidades que necesitan. Y así, no solo tendremos una mejor provincia, sino un mejor país. Tengo la certeza de que ese es el mayor compromiso, el principal el reto y el sueño posible que tenemos hoy».
