El Jefe de Estado reconoció que la labor y el compromiso del campesinado han sido determinantes en la historia de la Revolución. Autor: Roberto Suárez Publicado: 14/05/2026 | 01:38 am
«A nosotros nos honra tener este espacio, hoy ustedes están en uno de los escenarios donde más se defiende a la Revolución: en la producción de alimentos». Con estas palabras, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, valoró el decisivo rol que desempeñan los hombres y mujeres que labran la tierra en Cuba.
Tal aseveración fue expresada este martes, durante un encuentro del mandatario con un centenar de campesinos, cooperativistas y cuadros destacados de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), una cita que ocurre a pocos días de conmemorar el Día del Campesino Cubano, el aniversario 67 de la firma de la Ley de Reforma Agraria y los 65 años de fundación de la ANAP.
En el diálogo —que tuvo lugar en el Salón de Protocolo El Laguito, en un clima de compromiso y franqueza—, el Jefe de Estado aseguró que «la Revolución no está de brazos cruzados. Con ustedes, el campesinado cubano, seguiremos buscando soluciones, defendiendo la paz y garantizando el sustento del pueblo».
Productores, directivos de cooperativas y dirigentes de la organización explicaron a la máxima dirección del país cómo, desde sus cooperativas y fincas, incrementan las producciones y benefician a sus comunidades, a pesar de las dificultades impuestas por el recrudecimiento del bloqueo de Estados Unidos y el cerco energético.
Uno de los primeros en tomar la palabra fue Rogelio Ortúzar, Héroe del Trabajo de la República de Cuba y destacado productor de tabaco de Consolación del Sur, en Pinar del Río, quien, además, sobresale por altos rendimientos en cosechas de arroz, maíz y viandas. El también experimentado Hombre Habano compartió las alternativas impulsadas en su finca San Pedro, donde se han ido transformando según las consecuencias del bloqueo.
«Por ejemplo —dijo—, el sistema de riego se alimenta de energía solar y, ante las limitaciones con la transportación de trabajadores, ahora, la hacemos con triciclos eléctricos. Los estadounidenses seguirán aplicando sanciones, presiones y cercos, pero nosotros vamos a seguir buscando soluciones y alternativas. Los campesinos cubanos seguiremos produciendo y, si es necesario, tomaremos el fusil», sentenció.
Otros campesinos comentaron sus experiencias en pequeñas áreas, con suelos poco fértiles, donde aplicando ciencia e innovación han logrado cosechas exitosas. Desde la capital, Marta González Jorge, productora de la CCS Arides Estévez, en el municipio Playa, explicó cómo ha convertido poco más de una hectárea en un eficiente sistema productivo, libre de químicos y basado en técnicas biológicas.
«Heredé esta finca cuando tenía 46 años, con muchos problemas. Tuve que estudiar, superarme, luchar, trabajar. En mi finca no se echan productos químicos, todo es biológico. Sin acompañamiento es imposible lograr lo que he logrado», reconoció, al tiempo que agradeció el respaldo de la dirección de la CCS y la ANAP.
En tanto, otros productores contaron cómo, a la par del tabaco, llevan adelante otras producciones, porque hay compromiso con el pueblo. Noel Torres Perdomo, de Cabaiguán, por ejemplo, mantiene una finca diversificada con plátano el año entero; además, se habló de los vínculos con instituciones científicas, como con el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología para la producción de maíz transgénico.
Asimismo, representantes de la cooperativa 26 de Julio de Cienfuegos —cañera, pero diversificada— y de la cooperativa Frank País, de Güira de Melena, reportaron avances en ganadería, cría de aves y la instalación de paneles solares para el riego, así como la ampliación de las exportaciones que les permiten recaudar divisas para importar —ahora— combustible y otros insumos.
La de la Perla del Sur sobresale por la creación de una casita infantil para que las madres puedan trabajar y una Casa Comunitaria para atender a familias vulnerables: «Es una comunidad pequeña, pero necesita grandes acciones de nuestra cooperativa. Estamos listos para producir y defender a la Patria», desde nuestro pedacito, manifestó Aliuska, representante de la cooperativa 26 de Julio.
Amenazas, prioridades y el papel del campesinado
Al intercambiar con los hombres y mujeres del campo, el Jefe de Estado reconoció que la labor y el compromiso del campesinado han sido determinantes en la historia de la Revolución. Subrayó que Cuba vive «una agresión multidimensional» por parte del Gobierno de Estados Unidos: ideológica, cultural, mediática y de guerra económica.
Recordó que más de 60 años de bloqueo se recrudecieron, desde 2019 con más de 240 medidas, y que el reciente cerco energético —declarado el pasado 29 de enero— ha impedido la entrada regular de combustible. «El bloqueo se extraterritorializa y afecta con carácter retroactivo a cualquier entidad que tenga relaciones con Cuba», explicó el mandatario. «Nosotros somos un país de paz, pero el ejemplo que representamos molesta al imperio».
Ante esta realidad, Díaz-Canel convocó al campesinado a seguir buscando alternativas para producir alimentos, a participar en la defensa del país, a contribuir a la transición energética y a multiplicar las buenas experiencias en las comunidades. Además, remarcó el determinante papel para robustecer los sistemas productivos locales, con énfasis en la soberanía alimentaria, hoy más necesaria ante el cerco estadounidense, que nos obliga a apostar por la producción nacional.
«Tenemos que lograr —subrayó— que no haya trabas para los productores. Que ustedes puedan desarrollar esa autonomía, pero con responsabilidad social». El mandatario aseguró que mantendrá el vínculo con el campesinado cubano en encuentros como este, el cual le permite, a través del diálogo directo, conocer cuáles son los problemas que frenan hoy la producción de alimentos en el país.
Para un próximo diálogo —insistió el mandatario— debatiremos sobre cuántas cosas pueden hacer los campesinos en sus comunidades en función de resolver problemáticas sociales-económicas, y sumarse así al movimiento que lleva adelante la Unión de Jóvenes Comunistas, el sistema del Poder Popular, los combatientes, los sindicatos, con el fin de revolucionar ese lugar donde transcurre hoy la mayor parte del tiempo de cubanas y cubanos.
Libro homenaje
Durante el intercambio fue presentado el libro Fidel, la ANAP y el campesinado cubano, una compilación de discursos del Comandante en Jefe, relacionados con las luchas del campesinado, la historia de su organización y el desarrollo agrario, realizada por el historiador Elier Ramírez Cañedo y publicada por la Casa Editorial Verde Olivo, de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
