Nos queda ahora la difícil tarea de adaptarnos a ver la obra sin su mejor intérprete, con la certeza agridulce de que fuimos la generación privilegiada que coincidió con su paso por los terrenos de juego
Los Ángeles aguarda en el horizonte de 2028 como una cumbre exigente. Sin embargo, la prueba más compleja —demostrar que la raíz de nuestro voleibol sigue viva y pertenece a la estirpe de los elegidos— ya quedó escrita con firmeza en patio ajeno.
Recuerdan aniversario 70 del acto de desagravio de la FEU al Ballet Nacional de Cuba