El Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, afirmó este jueves que el levantamiento o alivio del bloqueo impuesto por el Gobierno de Estados Unidos a Cuba sería «un modo más fácil y expedito» de ayudar a nuestro país, «pues se conoce que la situación humanitaria es fríamente calculada e inducida» por Washington.
El pronunciamiento en su cuenta en la red social X está relacionado con que, por primera vez, el Gobierno estadounidense formalizó de manera pública, mediante un comunicado del Departamento de Estado, un ofrecimiento de ayuda a Cuba valorado en 100 millones de dólares.
«La experiencia de nuestro país en recibir ayuda internacional, incluyendo de Estados Unidos, es amplia y constructiva. Cualquier donante puede dar fe de esa realidad», apuntó el Jefe de Estado.
Añadió que «si verdaderamente hay disposición del Gobierno estadounidense a brindar ayuda en los montos que anuncia y en plena conformidad con las prácticas universalmente reconocidas para la ayuda humanitaria, no encontrará obstáculos ni ingratitud de parte de Cuba».
El mandatario calificó de «inconsecuente y paradójico» el ofrecimiento «a un pueblo que, de modo sistemático y despiadado, el propio Gobierno estadounidense castiga colectivamente», a la vez que ilustró cuales son las prioridades más que evidentes: combustibles, alimentos y medicinas.
Finalmente, Díaz-Canel dejó que «nuestra experiencia de trabajo con la Iglesia Católica es rica y productiva».
