Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Mundial 2026: Cuando el árbitro se convirtió en una cámara

La Copa Mundial de Fútbol de este año será recordada por sus resultados deportivos. También por haber marcado el momento en que la tecnología dejó de ser una invitada en el fútbol para convertirse en parte de su infraestructura

Autor:

Yurisander Guevara Zaila

A los 17 minutos del partido inaugural entre México y Sudáfrica en la Copa Mundial de la FIFA, el pasado 11 de junio, millones de personas vieron algo que ningún evento de este tipo había mostrado antes. Una imagen que no venía desde una cámara convencional. Era la escena «vista» desde los ojos del árbitro.

Por unos segundos, el espectador observó el fútbol desde el mismo lugar donde se toman las decisiones que pueden cambiar la historia de un torneo. Aquella secuencia fue mucho más que una curiosidad televisiva. Marcó el inicio visible del Mundial más tecnológico jamás organizado.

Durante décadas, las innovaciones llegaron al fútbol con lentitud. La tecnología de línea de gol necesitó años de debate para abrirse paso. El VAR provocó discusiones que todavía no terminan. Sin embargo, la Copa Mundial de 2026, organizada por Estados Unidos, Canadá y México, que finaliza el próximo domingo, ha mostrado que la digitalización ya no ocupa un espacio secundario. Ahora, forma parte de la estructura misma del espectáculo.

La FIFA y Lenovo, socio tecnológico principal del torneo, convirtieron la competición en un laboratorio a gran escala donde conviven inteligencia artificial, análisis masivos de datos, sensores, sistemas automatizados de arbitraje y plataformas de gestión, capaces de procesar información en tiempo real. El resultado es un campeonato que deja un legado tecnológico tan relevante como el deportivo.

La IA sobre el césped

Una de las novedades más ambiciosas del torneo fue Football AI Pro, una plataforma desarrollada para ofrecer herramientas avanzadas de análisis a las 48 selecciones participantes.

Hasta hace pocos años, los departamentos de inteligencia deportiva constituían un privilegio reservado para las grandes potencias. Brasil, Alemania, Francia o Inglaterra podían invertir millones en sistemas de seguimiento y análisis táctico. Para muchas federaciones pequeñas, aquellas capacidades resultaban inalcanzables. Esta nueva plataforma busca reducir esa brecha.

Según la FIFA, Football AI Pro procesa cientos de millones de datos relacionados con partidos, movimientos de jugadores y patrones tácticos para generar informes automáticos, antes y después de cada encuentro. Entrenadores y analistas pueden estudiar fortalezas, debilidades y escenarios estratégicos, mediante herramientas impulsadas por inteligencia artificial.

Lo que antes requería equipos enteros de especialistas, ahora puede obtenerse mediante sistemas automatizados.

Dobles digitales

Otra innovación pasó casi inadvertida para buena parte del público. Antes del comienzo del torneo, cada jugador fue sometido a un escaneo tridimensional de alta resolución.

El objetivo consistía en crear avatares digitales exactos de los futbolistas para utilizarlos en las revisiones arbitrales y en las reconstrucciones visuales de las jugadas polémicas.

En los Mundiales anteriores, las animaciones mostraban figuras genéricas. En 2026, los espectadores pudieron observar representaciones digitales que reproducen con precisión la anatomía de cada jugador.

La medida busca ofrecer explicaciones más comprensibles cuando se produce una revisión por fuera de juego. Para algunos especialistas, estos modelos tridimensionales representan una especie de «gemelo digital» aplicado al deporte profesional. La tecnología, por vez primera, construye una réplica virtual del partido.

El cerebro oculto

Mientras las cámaras siguen las acciones en los estadios, otro «partido» se desarrolla lejos de los focos. Y es que en Miami opera el Centro de Operaciones y Comando Tecnológico de la FIFA, una instalación descrita, por varios medios especializados, como el cerebro digital del torneo. Desde allí, se coordinan logística, transporte, acreditaciones, seguridad, comunicaciones y respuesta ante incidentes.

La magnitud del desafío resulta difícil de imaginar. El campeonato reúne a 48 selecciones, se disputa en 16 ciudades y en sus finales sigue movilizando a decenas de miles de trabajadores, voluntarios y funcionarios.

Según datos divulgados por la organización, miles de dispositivos tecnológicos, distribuidos en las sedes, alimentan sistemas de monitoreo capaces de detectar anomalías y anticipar problemas operativos. La inteligencia artificial funciona aquí como una herramienta de coordinación. No decide quién gana un partido. Ayuda a que todo lo demás continúe funcionando.

La revolución arbitral

El arbitraje se convirtió en el principal escaparate tecnológico del Mundial. La evolución del sistema semiautomático de detección del fuera de juego incorpora cámaras especializadas, sensores integrados en el balón y modelos tridimensionales de los jugadores. El sistema puede revelar posiciones adelantadas, con una velocidad muy superior a la de los procedimientos utilizados hace apenas cuatro años.

También aparecieron las cámaras corporales para árbitros. La llamada Referee View utiliza inteligencia artificial para estabilizar imágenes captadas, durante el movimiento constante de los jueces. El resultado ofrece una perspectiva inmersiva que acerca al espectador a la toma de decisiones arbitrales.

La FIFA sostiene que estas herramientas aumentan la transparencia y mejoran la comprensión de las jugadas.

Sin embargo, la tecnología no ha conseguido eliminar las polémicas. Quizá, ha ocurrido exactamente lo contrario.

El gran debate tecnológico del Mundial 2026 no gira alrededor de la inteligencia artificial ni de las cámaras corporales. Gira alrededor del VAR.

Lo que nació como una herramienta destinada a corregir errores evidentes, se ha convertido en el centro de muchas discusiones. Jugadores, entrenadores y aficionados cuestionan cada vez más decisiones basadas en contactos mínimos o infracciones detectadas, gracias a sensores imposibles de percibir a simple vista.

Algunas acciones anuladas durante el torneo desencadenaron protestas de selecciones y federaciones nacionales.

Muchos se preguntan hasta qué punto la búsqueda de precisión absoluta puede afectar la esencia emocional del fútbol. Y es que, cuando las herramientas funcionan mejor que nunca, los desacuerdos también.

Pierluigi Collina, presidente de la Comisión de Árbitros de la FIFA, ha defendido el uso de estas tecnologías y sostiene que renunciar a ellas significaría ignorar la realidad digital del deporte contemporáneo. A su juicio, sistemas como el fuera de juego semiautomático han aumentado la credibilidad de las decisiones arbitrales.

No todos comparten esa visión. El Mundial de 2026 ha demostrado que la tecnología puede resolver una controversia y crear otra al mismo tiempo.

Legado

Cuando termine el torneo y los estadios vuelvan a la rutina, el legado más duradero, quizá, no se trate de una jugada memorable ni un gol decisivo. Puede que sea la consolidación de una nueva relación entre fútbol y tecnología.

La inteligencia artificial ya participa en el análisis táctico. Los árbitros cuentan con sistemas de asistencia cada vez más sofisticados. Los jugadores poseen réplicas digitales. Los centros de operaciones utilizan algoritmos para coordinar un evento planetario.

Ninguna de esas innovaciones desaparecerá cuando se entregue el trofeo. Al contrario. Muchas llegarán a ligas nacionales, torneos juveniles y competiciones continentales durante los próximos años.

La Copa Mundial de 2026 será recordada por sus resultados deportivos. También por haber marcado el momento en que la tecnología dejó de ser una invitada en el fútbol para convertirse en parte de su infraestructura.

Y como ocurre con toda revolución tecnológica, el verdadero impacto solo podrá medirse cuando termine la euforia y comience el análisis de sus consecuencias.

Comparte esta noticia

Enviar por E-mail

  • Los comentarios deben basarse en el respeto a los criterios.
  • No se admitirán ofensas, frases vulgares, ni palabras obscenas.
  • Nos reservamos el derecho de no publicar los que incumplan con las normas de este sitio.