El control del tráfico de drogas hacia Estados Unidos es una de las grandes prioridades del gobierno mexicano. Autor: AFP Publicado: 15/07/2026 | 08:00 pm
CIUDAD DE MÉXICO, julio 15.- El cariz injerencista de la declarada lucha contra el narcoterrorismo emprendida por la administración Trump en América Latina volvió a mostrar sus tintes con la designación por el Secretario del Tesoro de EE. UU. de nuevas bandas y ciudadanos mexicanos como vinculados al terrorismo.
Según el Departamento del Tesoro, en esa categoría se incluyen ahora Cárteles Unidos y Los Viagras, designadas por esa entidad como organizaciones terroristas extranjeras y globales, así como siete personas acusadas de vínculos con el terrorismo, el narcotráfico y la extorsión en el sector agrícola mexicano, reportó el diario La Jornada. Otras bandas como el Cártel de Juárez también han sido incluidas en la relación.
El departamento argumentó que la medida refuerza la directiva del presidente Donald Trump de «eliminar por completo los cárteles y las organizaciones criminales transnacionales que amenazan al pueblo estadounidense».
Con el argumento de combatir el narcoterrorismo donde quiera que se encuentre pues, aduce Washington, constituye un peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos, la Casa Blanca se arroga el derecho de penetrar suelos nacionales de otros países en busca de quienes considere ligados al fenómeno.
En ese sentido, la declaración dada a conocer este miércoles advierte que «El Departamento del Tesoro, junto con nuestros socios de las fuerzas del orden estadounidenses, seguirá atacando todos los intentos de los cárteles por generar ingresos para sus planes violentos y delictivos».
Además, el comunicado asegura que «la extorsión criminal es particularmente frecuente en el lucrativo sector agrícola y la economía de (el estado mexicano de) Michoacán».
El Departamento de Estado anunció recompensas por información que conduzca al arresto o la condena de las cinco personas incluidas en su lista.
En respuesta a otras declaraciones de ese corte, pero más irrespetuosas, la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum rechazó algunas horas antes señalamientos que pretenden relacionar a su ejecutivo con el narco.
La Jefa de Estado calificó como «sin fundamento» las acusaciones del director de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terry Cole, quien afirmó que existía una «conexión mortal» entre el Gobierno mexicano y los cárteles de la droga.
Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum consideró también la declaración del alto funcionario del Gobierno estadounidense como «muy desafortunada» y aseguró que tiene un trasfondo «político».
«Me parece una declaración muy desafortunada por varias razones. La primera porque me parece más una declaración política que una declaración de sustento. No tiene ningún fundamento lo que está diciendo. Segundo, me parece a mí que la DEA tiene mucho trabajo en Estados Unidos», declaró, y exhortó a ese ente a investigar esa realidad.
«La mayor venta de droga en el mundo está en los Estados Unidos. ¿Quién la vende? ¿Cómo la venden? ¿Cómo la distribuyen? ¿Cómo lavan el dinero? Eso es algo que la DEA debería estar investigando», argumentó.
Además, Claudia dijo que hay muchísimos casos en los que responsables de la agencia antidrogas de EE. UU. han estado vinculados al narcotráfico.
«Hay muchas cosas que la DEA tiene que hacer en su propio país y dentro de su propia organización. Y no estar con declaraciones, que en realidad es política la declaración», añadió, según reportó El Informador.
Hace apenas dos meses, todavía en plena «faena» el despliegue naval estadounidense en el Caribe y el Pacífico con el bombardeo y hundimiento de lanchas acusadas de estar involucradas en el narcotráfico -acciones que dejaron unos 190 muertos, según calculan algunas fuentes-, Trump advirtió que se iniciaban las incursiones por tierra.
«Ahora hemos iniciado la fase terrestre, la cual es mucho más fácil. Escucharán algunas quejas de algunas gentes, como los representantes de México y otros lugares. Si ellos no van hacer la tarea, nosotros haremos la tarea, y ellos entienden eso», afirmó.
Es lo que la Casa Blanca está intentando hacer desde entonces, desconociendo la soberanía nacional de las naciones al sur.
