Juventud Rebelde - Diario de la Juventud Cubana

Ineymig, un nombre que no pasa desapercibido

Hernández fue lo mejor de Cuba, por mucho, en la recién concluida Olimpiada Mundial de ajedrez

Autor:

Javier Rodríguez Perera

Es raro que alguien no haya escuchado, al menos una vez, una frase tan trillada como «si vamos a hacer las cosas, hay que hacerlas bien». Darle cobertura a lo realizado por el equipo cubano femenino en la recién concluida Olimpiada Mundial de ajedrez y tocar en pocas líneas el trabajo de Ineymig Hernández es un insulto. De Ineymig hay que hablar más de lo necesario, porque su performance en Samarcanda no paró de impresionar y, al final, la elevó a un pináculo que ni ella misma pensó tocar. 

Hernández fue lo mejor de Cuba, por mucho, en la ciudad uzbeka. Lo mejor del elenco femenino y lo mejor del masculino. Categóricamente. Si su formación, en un momento dado, soñó con tanta fuerza incluirse entre las 20 primeras selecciones del grupo para damas, fue por el empuje dado por ella desde la primera partida hasta la última que disputó. 

La camagüeyana, que alternó entre los tableros tres y cuatro del colectivo antillano, sumó nueve partidas consecutivas, desde el duelo inicial ante Guam hasta el antepenúltimo enfrentamiento con Polonia. Su rey jamás fue sacrificado y contribuyó con siete victorias y dos empates, para un acumulado de ocho unidades de nueve posibles.

Un repaso a sus contrarias indica que logró igualada ante la estadounidense Rose Atwell, con el título de Maestro Internacional sin distinción de sexo, y rindió a la serbia Jovana Srdanovic y la polaca Monika Socko, dueña del título de Gran Maestro sin distinción de sexo y campeona de su país en ocho ocasiones. Atwell, Srdanovic y Socko le sacan a Ineymig más de 140 puntos de coeficiente Elo.

La soberbia actuación de la agramontina le aportó casi 58 unidades a su coeficiente Elo y, como muchos deseaban, le colgó la medalla de plata entre todos los cuartos tableros de la Olimpiada Mundial, superada nada más por la kazaja Elnaz Kaliakhmet. 

Según los archivos del especialista Osmani Pedraza, la presea de Hernández fue la cuarta para equipos cubanos femeninos en la historia de este evento, sumadas a las de Zirka Frómeta (1986, bronce, tablero 3), Oleiny Linares (2008, plata, tablero 4) y Yaniet Marrero (2010, oro, tablero 3).

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