En la comunidad camagüeyana de Sánchez Soto se activó la Red Juvenil Comunitaria, con la participación de líderes de la UJC y representantes de las instituciones locales. Autor: Yahily Hernández Porto Publicado: 25/10/2026 | 04:31 pm
Camagüey.— Con un llamado a que la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) transforme la realidad desde la base y llegue a los sectores más vulnerables de la sociedad, se desarrolló en Camagüey un intercambio entre Meyvis Estévez Echevarría, primera secretaria del Comité Nacional de la organización, y cuadros de dirección locales. Lejos del frío repaso de cifras o de la sola contabilidad de plantillas, el debate se centró en la labor cotidiana y el impacto real en las comunidades.
Las anécdotas nacidas del día a día de sus protagonistas —quienes desandan con las barriadas, sitiales y poblados distantes— se sintieron y contaron desde el sacrificio de los muchachos y muchachas en la extensa llanura agramontina.
En la ciudad, los bisoños hacedores compartieron experiencias titánicas en una Cuba que impone desafíos diarios para consolidar el quehacer de la juventud justamente donde más se le necesita: en la base.
«El escenario es Cuba toda: la escuela, la fábrica, pero también el hogar más humilde, distante y vulnerable. En cada lugar tenemos el compromiso de llegar y transformar, desde la humildad y el humanismo, condiciones que deben distinguir a nuestros cuadros, quienes ni descansan, ni se rinden, ni abandonan, a pesar de la compleja situación económica del país», enfatizó Estévez Echevarría ante la dirigencia provincial.
Sus palabras describieron a una tropa consciente de que tiene, como nunca antes, el deber de entallar —como traje a la medida— las miles de iniciativas de la organización, sustentadas en el trabajo constante y el abrazo amigo. En ese empeño, los movimientos integrados por pioneros, estudiantes, trabajadores, campesinos y creadores delinearon la ruta para consolidar su labor e impacto social.
«En cada tarea y responsabilidad hay líderes naturales muy valiosos esperando por nosotros para sumarse. Identificarlos es esencial para la UJC y para lo que espera la Patria», añadió la dirigente.
Pareciera una quimera hablar de jóvenes comunistas en una nación que vive al límite, pero la realidad demuestra lo contrario.
Escuchar a los guaimareños, sibanicuenses y najasenses hablar de mambisadas en surcos áridos y parajes intrincados; a los jóvenes de Nuevitas realizar proezas en la Termoeléctrica Diez de Octubre; a vertientinos, floridanos y cespedeños sembrar y cosechar sin tecnología ni combustible; a profesionales trabajar a oscuras en quirófanos, laboratorios y aulas... y a cientos de muchachos desplegarse en guerrillas socioculturales hacia comunidades en transformación, evoca el ejemplo de fidelidad, antimperialismo y humanismo de Che, Camilo y Fidel. Son historias palpables que permiten entender a esta isla utópica pero creíble, que no claudica ante presiones ni chantajes del norte.
Por su parte, Walter Simón Noris, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, exhortó a continuar respaldando el trabajo juvenil como eje vital de la labor partidista en instituciones y comunidades, dado su valor para la formación de las nuevas generaciones y la continuidad del proyecto social cubano.

Durante su recorrido por la comunidad de Sánchez Soto, la dirigencia nacional conoció de cerca los proyectos socioculturales liderados por estudiantes y jóvenes del territorio.
Foto: Yahily Hernández Porto

Durante su recorrido por la comunidad de Sánchez Soto, la dirigencia nacional conoció de cerca los proyectos socioculturales liderados por estudiantes y jóvenes del territorio.
Foto: Yahily Hernández Porto

En el círculo infantil La Edad de Oro, los niños escenificaron pasajes de la historia patria y compartieron sus juegos con los visitantes.
Foto: Yahily Hernández Porto
