La tecla del duende
Aprender a irte en silencio es una de las mayores lecciones que puedes darte. A veces, la mejor forma de actuar es no hacer nada. No siempre necesitas defenderte ni ofrecer explicaciones. Sólo observa, entiende lo que sucede y sigue adelante.
Ya no explico, ya no justifico. La gente siempre tendrá opiniones, pero no necesitas justificar cada paso que das. La gente que realmente te valora entenderás tus decisiones, sin que tengas que explicar nada.
Solo observo, entiendo y me retiro. La sabiduría está en saber cuándo intervenir y cuándo dar un paso atrás. No todas las batallas merecen ser luchadas. A veces, el silencio es la respuesta más fuerte.
Porque la paz no se discute. Tu paz interior es sagrada. No permitas que nada ni nadie la altere. Cuando decides priorizar tu paz, dejas de sentirte obligado a encajar en expectativas ajenas.
No te aferres a lo que no te sirve. El simple hecho de retirarte de algo o alguien que te roba tu energía es un acto de valentía. La paz se encuentra cuando sueltas lo que no vale la pena.
Recuerda: la paz no es negociable. Cuando te respetas a ti mismo y valoras tu bienestar, todo lo demás encaja. Aprender a dejar ir lo que no te suma te traerá una vida mucho más plena y tranquila (Enviado por Dalita).
Este fin de semana tendremos encuentros tecleros en el centro de Cuba. Santa Clara agrupará a los ocurrentes el sábado, en la Galería de Arte Provincial, desde las tres de la tarde. Será fecha de jóvenes y pioneros, pero mirando al Día de los Abuelos, y con todas las flores de abril.
Y en Sancti Spíritus, el foro será el domingo, en la Galería de Arte Oscar Fernández Morera, de la villa del Yayabo. Desde las nueve y treinta de la mañana, las entusiastas abuelas de la Universidad del Adulto Mayor festejarán su día, con el acompañamiento del talento artístico local.
Esperamos el relato de ambos encuentros.
Un sabio dijo: Preocúpate más por tu conciencia que por tu reputación. Tu conciencia es lo que eres. Tu reputación es lo que otros piensan de ti. Y lo que otros piensan de ti… no es tu problema (Enviado por Rubén Tejerina Delgado).