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Raciel Guanche Ledesma

Acuse de recibo

El respeto al derecho ajeno…

ES conocida la frase del patriota mexicano Benito Juárez que expresa: «El respeto al derecho ajeno es la paz». Y eso es lo que exige en esta sección, Lidia Perovany Argudin (avenida 51, No. 8212, entre 82 y 84, en el municipio capitalino de Marianao): que su vecino cumpla con lo establecido y no viole límites de convivencias.

A sus 57 años, Lidia lleva viviendo en esa casa desde 1989. Según cuenta en la misiva, los vecinos en cuestión se mudaron para la zona hace menos de dos años, pues compraron la casa que colinda con la de ella.

Pero el problema ha estado en que, sin autorización, sus vecinos pusieron unas tejas pegadas a las ventanas del segundo cuarto y del comedor de su casa, quitándole iluminación y ventilación.

«Cuando le aseguré al dueño de la vivienda que ese no es el espacio permitido entre las ventanas y las tejas que estaba poniendo, me respondió que ese es el espacio que él me deja. Así, sin más», comenta.

Luego de recibir semejante respuesta, Lidia se dirigió entonces a las instituciones correspondientes para que valoraran su caso. Según argumenta, «el 27 de abril, cuando todavía estaban los tubos, pero no habían puesto las tejas, fui a Planificación Física del municipio», donde se entrevistó con Raydel, jefe de los Inspectores.

Allí, le aseguró Raydel que, «si no tenía tiempo de ir ese mismo día, lo haría el jueves 30 de abril. Pero el inspector nunca fue». Después, el 4 de mayo, reconoce, volvió a verlo, cuando ya los vecinos habían puesto las tejas. «Le mostré las fotos y me dijo que iba a ir a la casa el martes 5. Tampoco fue».

El 7 de mayo, refiere, volvió a la dirección de Planificación Física en Marianao, y pudo entrevistarse con la subdirectora de la institución, llamada Serma. «Ella me dice que iría a la casa el lunes 11 de mayo. Pero, de igual forma, tampoco fue».

En este ir y venir de palabras, y menos proyección de los que deben velar por estas normativas, Lidia tiene un punto de vista medular: «Mi vecino puede hacer cualquier cosa en su casa, pero debe respetar el espacio colindante».

Demora en el cobro de su pensión

Luis Gutiérrez Urdaneta, residente en Avenida Ciudamar, No. 18503, entre 1ra. y 3ra., Rpto. Ciudamar, San Miguel del Padrón, explica que, en los meses de enero y febrero de 2026, entregó dos cheques de la pensión de jubilación que recibe, semestral y puntualmente, del Gobierno canadiense.

«Ambos cheques ya fueron cobrados por la institución cubana que realiza el trámite con el banco canadiense correspondiente; un cheque a fines de febrero y el otro a principios de abril», reconoce.

Para poder cobrar la pensión le han informado que «debe esperar a que exista disponibilidad». Argumenta que, desde su parecer, «hay algo que no está funcionando bien, y la inercia institucional impide su corrección». Del recibo de esas divisas, precisa Luis, depende la compra de medicamentos para su hija.

Para que lleguen sus quejas o planteamientos a esta sección, usted deberá enviarlos al correo lectores@juventudrebelde.cu, sin olvidar su nombre y apellidos y la dirección particular donde reside.

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